Mis vecinos palestinos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mis vecinos palestinos

Mensaje  Admin el Mar 22 Sep - 16:54:40



Tuve el privilegio de vivir en la casona negra frente a Parque del Río en Av. España n° 322 , que era de mis abuelos Rina Lavín Castro y Tomás Pérez Arratia (en la foto, en la cabaña de Queule).

Ahora quedó en manos de un ex compañero de facultad de ciencias (Doctorado en Oceanografía).


Teníamos entonces de vecinos a la familia Gayoso una cuadra más hacia Isabel Rodas. Ellos viven en la típica casona grande valdiviana, con amplio patio.

Y a pesar de que la distancia era suficiente como para vernos poco, cada vez que mis abuelos "se topaban" con ellos se ponían a conversar o echarse tallas de cualquier cosa.  
Eso me llamó la atención cuando era cabro chico.    Ellos eran cordiales y buenos para las tallas!


Descubrí entonces que lo sociable de mi abuelo no era un aspecto propio de él, como se creía al interior de la familia ("compadrero" le llamaban los antiguos), sino que se debía también a un entorno de amistad natural de nuestra calle.


Ser criado por abuelos me permitió conocer también a otras familias y descubrir, que lo que yo consideraba propio de la mía era algo común en las vecindades, porque el carácter de los Gayoso era así:  gente con la que podías conversar aunque estuvieran bajándose de auto de vuelta a casa.


Descubrí algo más de mis vecinos después de la UACH cuando en el año 1984 ingresé a Ing. Forestal:  que compartían el carácter de perfeccionistas como académicos.    

Don  Raúl Gayoso  fue profesor mío de Topografía, y don Jorge Gayoso tiempo después como docente de Caminos Forestales.

Él siempre nos decía "no olviden que cuando se planifica, se hace para las peores condiciones".
Pienso que eso es de validez general en administración también.


Mi primer ingreso a la UACH tuvo más que ver con dos razones fuertes:  mi abuelo era entonces contador y "maderero", o sea de la generación de técnicos que se hicieron en los bosques de Alerce, y bosques valdivianos que explotaron en la década de los cincuenta y sesenta.


Y yo quería seguir sus pasos, pero además estaba digamos motivado por mi inminente ingreso al servicio militar...      

Con los antecedentes familiares que tenía no era un panorama muy atractivo: padre PS detenido para "el 73" en Valdivia; tío PC exiliado en Venezuela;  otro tío PS ex relegado en Combarbalá y antes detenido en Isla Quiriquina;  mis abuelos ex dirigentes del PC aun cuando en el caso de mi abuelo Tomás, nunca militó realmente.


Así que en Santiago en casa que entonces tenía mi madre Mirta Pérez en La Florida, me preparé full time con folletos para postular y quedar o quedar!    Pero no contaba con esto: entré n° 17 a Ing. Forestal pero igual me llamarón!


Nos tuvieron toda la tarde adentro "acá los universitarios" y al final de la tarde, el jefe bigotudo dijo lo siguiente:  "entendiendo la decepción que van a sufrir Uds., porque esta familia militar lamentablemente no puede recibirlos a todos por falta de espacio, entre otras cosas que nos faltan ahora deberé decirles que no podrán hacer el Servicio Militar como Uds., estaban ansiosamente esperando".

Lo dijo tan en serio que el grupo de una docena de mechones universitarios sonrió, otros hicieron como que tosían y yo gracias a que soy lento de reacciones me quedé ahí parado sin reaccionar.

Luego dijo el jefe "Ya cabros carrera maaaaaaarrrrrrrr, que ahora deberán irse a estudiar pero espero que algún día vuelvan por acá que necesitamos gente!!!!!!!!".

Me causó algo de risa el discurso pero también me impresionó, que el tipo lo decía realmente en serio así que merecía respeto ese hecho.


De nuevo me sorprendió hace más de un año don Raúl Gayoso, cuando lo saludé en nuestra Av. España y le consulté por los eventos en El Caulle, porque no sólo estaba actualizado de lo que ocurría allí sino que además había ido a chequear en terreno!

Eso es fácil decirlo pero son pocos los docentes de la UACH, que han hecho eso porque es sumamente peligroso.  

Un ex compañero forestal me contaba hace un tiempo, que cuando estuvo de guardia del Parque salió una tarde hacia el interior con otros forestales y se encontraron en el dilema, de por dónde volver porque era posible pisar mal y meter el pié en zona de agua caliente que hay por todos lados!!!
Se hacía tarde y no sabían por dónde se habían metido!


El abuelo Tomás escribió un artículo para el entonces diario El Correo de Valdivia, en el tiempo del Riñihuazo haciendo un estudio de posibilidades de que fueramos inundados.  

En esos días la gente se iba de Valdivia por temor a una inundación, pero los cálculos del abuelo Tomás fueron de que en tal caso no pasaría de 2 metros de agua, para los sectores bajos de la ciudad.

También era de terreno mi abuelo y me enseñó que por más estudios que tengas, en terreno debes hacer uso de todo lo que sabes sea del ámbito que sea.


El abuelo era el primer candidato a ser jefe del Complejo Forestal Panguipulli, en tiempos de Allende sólo que por los consabidos enroques de los partidos quedó fuera.   Pero igual le enseñó al encargado finalmente elegido, partiendo por explicarle qué era una pulgada maderera.


Nuestra calle Av. España tiene otro secreto que lo voy a revelar ahora, porque siempre se dice que toda autoridad y gente famosa que viene a Valdivia, se suele hospedar o acudir a comer al menos al Hotel La Marina (antes Villa del Río, Av. España n° 1025).

Eso es muy cierto y los vecinos del sector lo pudieron siempre que alguien venía, desde el Rey Juan Carlos de España corroborar.

Pero hay que decir también, que otro atractivo un kilómetro antes tenía y tiene esta ruta...
En Av. España 507:   El Fogón Palestino...

Entonces sin tener en mi familia ancestros de origen palestino, desde niño pude conocerles y ser de alguna forma influido y educado por algunos de los exponentes, de la Colonia Palestina Valdiviana (influencia cultural).


El año 1997 reingresé a la UACH, esta vez a la Fac. de Ciencias (Lic. en Cs. Biológicas) y esta vez conocí a una pareja de estudiantes palestinos de postgrado, que compartían estos rasgos de cortesía y dedicación.


Tengo una anécdota que contarles finalmente de un estudiante palestino de intercambio en mis tiempos, de estudios no terminados de ingeniería forestal:  
Estábamos subiendo una pendiente muy empinada en un estudio de suelos forestales, en salida a terreno de la asignatura de Nutrición Forestal dictada por don Víctor Gerding y don Juan Schlater.


Era el mítico año 1986 y todos estábamos entonces, comprometidos en alguna u otra forma con la oposición al gobierno militar (a algunos nos llegó después la represión pero académica).

Él iba detrás mío subiendo raudamente, alto con la típica barba negra que suelen usan, con excelente estado físico y yo tenía unos kilos de más entonces.  

Así que quiso dejármelo en claro, escalando con sus manos y al pasar a mi lado me miró de reojo y dijo en voz alta:     "Haaaa, preparándonos para la guerrilla he!?"

Yo iba traspirando casi sin aliento así que no atiné a hacer comentarios, hasta que alcancé la cima unos pocos metros más arriba.

Al levantarme le vi muy serio mirando en dirección opuesta al profesor Juan Schlater,  (acérrimo partidario del gobierno militar) que lo miraba fijamente de reojo.




Patricio Sepúlveda, Admin site pontiac2009@gmail.com
avatar
Admin
Admin

Mensajes : 1333
Fecha de inscripción : 20/11/2008
Localización : Santiago de Chile

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.